Juan Agustín Figueroa, murió el 2016, a causa de su muerte, Pascual Pichún hijo, que al igual que su padre fue perseguido por el mismo winka, declaró:
“Ayer le tocó el turno a el, se va un hombre racista, clasista, un verdadero patrón de fundo. Nosotros no celebramos su muerte porque las muertes no se celebran, sólo nos queda el amargo sabor de impunidad, pero la historia lo juzgará y nos encargaremos de ella. Un siniestro menos y que se vaya donde tenga que irse, mientras nosotros en nombre de nuestro gran lonko Pascual Pichun avanzamos en la reconstrucción de nuestro Wallmapu y Nancahue volverá a ser territorio liberado en un futuro próximo”
“La
distancia es creadora y señal de nuestra identidad, la condición de posibilidad
de las cosas; si la materia (o Dios para los creyentes) no se retirara no hay
espacio para que nosotros seamos. Sin distancia no hay par de opuestos para
comprender las cosas, no habría separación entre un polo real de la existencia
ni otro ideal para construir relatos, ni diferencia entre quien piensa y lo
pensado. Todo sería inamovible, sin diversidad de conceptos, categorías, sin lo
externo a las cosas, una suma de resignaciones a lo real. Todo se
confundiría con todo, y, a su vez, sería todo inmanente, sin lado de afuera, por
lo que reflexionar sería, por ejemplo,
no escapar al marco de lo real de una
sociedad respecto de la cual solo la transformaríamos EN sus propias
posibilidades dadas y no SOBRE lo que ya Es en tanto punto de partida. En fin, sería estar envueltos en una melodía eterna, uniforme y monótona; el cielo católico”